Mi Canción

lunes, mayo 25, 2009

Cimbrón en el Cojón [1 de 2]

Como es de todos conocido; si la perfección no existe; la mezcla biológica que compone todo este engranaje conocido como mi cuerpo… ta en la mimita antesala… [todo el premiado con por lo menos dodeo de frente, habrá notado, que en ningún momento mencioné “Mi Físico”]… Ya se ha expresado por esta vía, que yo no me enfermo de casi nada y cuando ocurre, o no dura mucho o sencillamente no le hago caso.

Pues sucede que por razones no específicas [aún no] a mi adorado Dimenuti Calembus; se le ocurrió la idea de hacerme pasar un mal rato; a eso ya de 3 semanas y aún me sigue, literalmente, jodiendo los cojones.

Como he dicho, hace algo más de 3 semanas, miarrancó, alguasí como dirían los viejos de antes, una penita, en mi cacaguate izquierdo; puesto que pa esa fecha mi e-posa andaba en esos días de producción de bolsitas de té para drácula; supuse que el mismo se debía a la acumulación de relleno y decidí esperar que pasara el período menstrual y así desaguar los canales.

Pos sucede, como suele suceder, que cuando uno más espera, más se eterica el cuarto menguante… y como el dolorcito iba en aumento, pos decidí invocar mis dotes de onanista y manigueta con el muchacho.

Pos bien, eso no resolvió nada y par de días más adelante, como que se estaba esparciendo e incrementando el dolor, ya iba ma parriba de la ingle [el dolor, no la bolita]; como para esa fecha, tenía unos compromisos playeros, que implicaban, saltos, corredera, acrobacias y matecocos… pos ya me preocupaba y decidí hablar con un médico, para que me diera por lo menos un calmante; en lo que armaba mi visita al temido urólogo.

Así me pasé una semana sin problemas, difrutando y haciendo todo lo que quisiera sin darle ni siquiera mente al cojoncito encojonao.

Pero para mi desdicha, un día me levanto y casi caigo de rodillas, puesto que el dolor me había cogido la pierna izquierda y andaba yo cojiando, como al que le meten un batazo ahí mimo en la verija sinietra.

Como el dolor había comenzado abajo, luego subió y ya iba por la pierna; pos en cualquier momento tiraría una agüita por un pie y seguro el dolor saldría por ahí y seguí sin darle importancia… Me levanto un sábado para ir a Santiago a hacer unos trabajos, ya estando allá entonces me ataca el mardito con to lo que tenía y me dirijo a la Clínica Corominas… Entro a emergencia y doblao como el jorobao del cuento infantil, me recuesto en el mostrador y con la cara plegá le digo que necesito un doctor porque tengo un dolor fuerte… Después de 2 llamadas telefónicas, de relajar con dos carajos que taban en coro; servirse un vaso de jugo y mandar a uno de los carajos a comprarle una fundita de galletas con ajo… entonces me llena la ficha y me manda padentro.

Cuando entro; ni la vaina de ER tenía ma gente que esa sala… buscando y buscando, me acuestan en una camilla en un pasillo cerca de la salida y me dicen que espere un momento… un momento de unos 15 minutos después, llega la doctora a preguntarme qué pasaba… le explico con detalles lo ocurrido, así que va y me busca una sábana, me tapa y me menciona la frase más escuchada por mi, en los últimos 14 días: “Pantalón y pantaloncillo a la rodilla”.

Carajo! Ahí toy yo en un pasillo, con un viejo al lado hablando caballá; dos carajitos nebulizándose a mis pies y otro con fiebre en una camilla; unas mujeres de Puerto Plata que acompañan una hermana grave y los parientes de tuel mundaso… semi en cuero con una doctora batuquiándome las joyas de la familia.

Después de ma musaraña que un estreñido, 8 preguntas que no aportaron nada al estudio [no por irrelevantes, sino porque no tenía ninguno de esos síntomas]… me tapa; me dice que hay que hacer un examen de orina y me pregunta a qué soy alérgico: “A la aspirina y sus derivados ”… me mira se sonríe y me dice: “Te fuñite” [de eso no me quejo, sé que lo dijo agradablemente y realmente así es; me tengo que aguantar un reguero de dolores atento a eso] Pero no dejó de pasarme la frase “lo siento atleta” de El Niágara en bicicleta de Juan Luis.

Pos me traen un potecito y me dicen que en un momento, una enfermera lo viene a buscar; inmediatamente y como puedo, me levanto; voy al baño, lleno el frasco y vuelvo a acostarme a la espera de la mentada enfermera. Ahí pasamos mi frasco y yo uno 25 minutos abrazao en una camilla; hasta que la doctora pasó nuevamente [no a verme a mí, sino a uno de los niños] y me pregunta si ya había ido al baño… le paso el frasquito ya frío y turbio; pero parece que aún funcionaba.

Para no alargar esa estadía; les cuento que pasaron una hora y media aproximadamente; para que volvieran con mis resultados; en la que me sobraban ganas de pararme, salir, fumarme un cigarrillo y volver a acostarme; jurao que no se daban cuenta; pero me cogían la camilla. Llega un doctor y me informa que me va a terminar de atender; me hizo las mismas preguntas; pero se saltó la parte del manoseo; me dijo párese y venga… yo por poco pido una silla de ruedas; pero na, le caigo atrás y ya adelante en la sala de emergencias, me dice que los estudios me salieron bien; que vuelva otro día donde un urólogo; me receta una pastilla para el insoportable dolor, no sin antes hacerme una aclaración… “Como anda solo y conduciendo, no se la tome ahora porque dan sueño, mareo y nausea, bébase una cada 6 horas y si los efectos secundarios son muy fuertes, bájela a 12 hrs.”

Namá pude intentar sonreír y dar las gracias por permitirme acostarme en una camilla durante 2 horas y no tener que andar parado o estar sentado aguantando un marditísmo dolor que no hacía más que incrementarse a cada momento y con el que tenía que cargar hasta que llegara a mi casa, unas 4 horas más tarde.

Un paso pal ante y 3 pal lao, llego al vehículo… Voy a donde tenía que trabajar, pero de más está decir que ya estaban cerrando, aparte de que yo no estaba en condiciones de aplatarme a joder con una computadora… En eso llega mi e-posa a Santiago y nos juntamos, como algo y la llevo a la universidad… llamo a mi primo MQT y le pregunto que donde ta [pensé que necesitaría acostarme en algún lado antes de irme] me dice que ta en un Carwash esperando que le arreglen el carro…

En ese momento entendí la señal de lo cielo; y me di cuenta de que los mismos efectos de la pastilla, me los iba a causar una dosis medida de alcohol… “Epérame ahí” me paré frente al carwash… salí, prendí un cigarrillo; recé par de vainas y me lancé a cruzar la calle con un pie arrastro… pido un vaso y una hora más tarde ya andaba yo derechito y jodiendo la paciencia como siempre…

El asunto es que quedé con la determinación de volver al Doctor… la “oportunidad” volvió a presentarse así de sorpresa y se sentía como una puñalá en el bajo vientre… pero esta parte se quedó pa una segunda entrega, en la que sí me entrán como a la conga [o a los timbales?].

...Cø¥ôTë...

4 comentarios:

Guido Gil Buonpensiere dijo...

Yo en tu caso hubiese gritado !NOOOOOOOOOO ESTO NO ME PUEDE ESTAR PASANDO A MI!!!!

Amaméndez dijo...

Lo más temido de visitar al urólogo es que le vayan a meter a uno el dedo mayor por el asterisco.

JAJAJAJAJA!!!

Amilka Hernández =] dijo...

Hahahaha que risa, dique: "pero me cogen la camilla"....
Deja de buscar excusas pa beber y fumar, y entiendelo, tamo en crisis!!!!
Ya sal de eso...

pablo Lopez dijo...

jejee asi son las cosass .....