Me he dado cuenta que un alto porcentaje de mis Posts, involucran un jumo mío o del grupo en dónde me encuentro, así que para obligar mi cerebro a pensar algo que no sea una hermosa memoria etílica, intentaré recopilar aquí, mis mejores Jumos, aunque tenga que actualizarlo a cada rato; advierto que no están en orden cronológico, sino de cómo me vaya recordando de cada uno.
Jumo del día del trabajoEn un día del trabajo de esos que narré anteriormente, o no recuerdo si de San Valentín, o si era un día cualquiera, después que terminó la fiesta, a mi Jefe y a 3 compañeros más de trabajo, se nos ocurrió que como era Jueves, bajaríamos a Casablanca en Santiago (Los Jueves hay show XXX), salimos de aquí como a las 12 de la noche, y todo el camino de aquí para allá, se la pasó el jefe alabando mi aguante en el guía sin dormirme; sin importar la hora ni el alcohol injerido.
Llegamos al sitio indicado, disfrutamos del show y pasadas las 2 de la mañana, volvíamos de regreso; yo tenía un sueño, que no podía con él, pero para no quedarle mal al jefe, venía aguantando, como un hombrecito. Se duermen todos los que vienen atrás y sólo quedamos “mi chikita linda” y yo; ésta no hizo caso al eterno consejo de Jota, de que “El copiloto debe estar dispuesto hasta a m…elo al chofer pa que no se duerma”, así que me preguntó si no importaba que se durmiera; me atreví a decir que no… así que luchando con el sueño en una carretera dónde hay más curvas que rectas, seguí mi titánico proceder.
Lamentablemente mis esfuerzos no fueron suficientes y gracias a ese misterioso santo que siempre cuida al borracho, en el último tramo recto de la carretera, veníamos los 5 pasajeros durmiendo mientras san cuidaborrachos llevaba el guía, para despertarnos como que medio dejó salir un poco el carro de la carretera y después de unos brinquitos, me devolvió el guía, me dio dos palmadas para que despertaba y me dijo: “suyo caballo!!”. Desperté con el corazón en la garganta y un chin ma pabajo los testículos; como pude retorné a la carretera y todo el mundo pegó un brinco y preguntó que qué pasó; yo bostezando respondo con un estúpido: “Nah”; uno de los pasajeros, que iba acompañado de su esposa dijo: - Pásame la botella, que acabo de nacer, se voltea hacia su esposa y le dice: Amor, no me celes que soy un hombre nuevo. El viaje continuó y al otro día fue que les conté lo sucedido. De ahí en adelante mi jefe nunca durmió mientras yo manejaba y más nunca habló de mis ya socavadas habilidades.
Jumo con 3 Blogeros y 3 ContablesAquí me voy a reservar nombres, porque no sé en qué condiciones sentimentales se pueda encontrar uno de los implicados; pero ya se imaginarán que mi Chikita (inseparable compañera de tragos) y Jota, están entre los implicados.
Por invitación de Jota, nos juntamos en casa de un primo de él en Santiago, diantre, ese carajo fuera un excelente bloguero; con decirles que su eterno saludo es: “Venga esa pajosa”.
Allá empezó la bebedera, pero Bloguero 1 no quiso y bloguero 2 se mantuvo fiel a su Brugal igual que su acompañante Contable 2, mientras Jota, Mi Chikita y yo, le marchamos a tremenda botella de Tequila. Como era de imaginarse a los pocos minutos, ya yo estaba que me sentaba en el borde del balcón y fumaba literalmente por la nariz. Jota, que nunca fuma, andaba con un cigarrillo en la boca, pero nunca lo encendió, Contable 1 no permitía que bloguero 1 bebiera y cuando a contable 1 le picó el gusanito de la contentura, intentó pegarse un trago, cosa que Bloguero 1 ni puerdiantre permitió.
Después vino la vomitadera y aunque el apartamento tenía dos baños, en una ocasión, mi chikita y yo, compartíamos inodoro.
Así seguía la noche y yo pendiente a mi promesa de que llegaría temprano a casa… me dormí.
Acostado en medio de la sala, despierto a las 4 de la mañana y busco desesperadamente mi llave, pero mi Chikita, sabiamente, la sacó de mi bolsillo para que no la dejara botada, pues ambos trabajábamos al día siguiente… Abro la primera puerta y Bloguero 2 y Contable 2, parecen un apareamiento de Anacondas, inmediatamente se arma un juidero arrastrándose por el piso, pero que estén tranquilos, yo no vi nada… Abro la 2da puerta y me encuentro a Bloguero 1, como el Ave María entre mi Chikita y Contable 1, pero estaban vestidos, ajumados, dormidos y sin ningún indicio de orgía… Ah Jota estaba a 2 metros de mi, durmiento en la sala.
Me entregan mi llave y salimos rumbo a SAJOMA, para llegar casi a las 6 y encontrarme a mi esposa, esperándome despierta; desde ese día mas nunca ha confiado en que regresaré a tiempo de ningún lado.
Jumo CaminanteHace un par de años, cuando aún era novio de Esther, me celebraron el cumpleaños en mi casa, todo bien, hasta que jota se apareció con un amareto y un jugo de naranja; la mezcla con Cerveza y Brugal, no me hizo muy bien; pero la fiesta siguió, así que decidimos ir para la discoteca Wave (diantre, hace más de par de años) de Santiago.
Allá todo estaba bien, pero en un momento, mi novia bailó como 3 merengues con mis amigos y yo aburrido, doy una vuelta y me encuentro una mesa con 5 mujeres solas… merengue tras merengue, bailé a las 5 y cuando vuelvo al grupo, veo que mi novia y Jota (que siempre quiere aparentar caballeroso) se disponían a marcharse, así que me encabrono y salgo caminando. Todos mis amigos se quedaron en el aire mientras yo me dispongo a llegar a pies a mi casa, que era en la Yapur Dumit, edificio 83; les estoy hablando de unos 5 o 6 kilómetros o cuidado si más, a las 3 de la mañana, lloviendo y con unos lentes oscuros puestos.
Iba de lugar en lugar, comprando cervezas y (como siempre) hablando inglés, en una me puse a llorar porque me estaba quedando ciego (recuerden que llevaba lentes oscuros y llovía, yo veo mejor que nadie) … cuando ya voy por mi penúltima cerveza en el Carrito de Marchena, me llevaba la botella a la boca y el contenido me caía en el pecho. Como boté casi la cerveza entera, me paro incómodo a comprar otra, porque esa no me supo a nada y me encuentro con otro, más borracho que yo, ya en el puentecito de la Yapur, después de mucho rogarle y decirle: “Mi Hermano, uté vale oro para mi”… lo convencí de que no me diera una bola en su motor.
Llego a la casa y Jota estaba allá, igual mi ejnovia, sentados en dos mecedoras… la veo casi fijo a los ojos, le digo que ella y yo no tenemos nada, me quito mi camisa empapada, la engancho en el closet y me tiro en la cama, jota me quita los zapatos y al otro día fue que pedí disculpas por todo.
Jumo ExtraterrestreUn día de tantos, estaba de visita aquí el amigo aquel de
Mi Primera Vez, pero esta vez ya yo estaba casado, él también y no había interés de cazar grillos; el asunto es que nos pusimos a beber en frente de la casa del mismo Tony de aquella vez. Nos bebimos como 15 Cervezas de 6 a 9 de la noche… Como estoy muy mal y esta vez sí pienso llegar temprano a casa, me despido y me voy. Cabe aclarar que esa casa queda a 3 esquinas de la mía, o sea, a unos 300 Mts.
Me despido y me voy, dejando al menos 5 testigos de que me fui a las 9:30 de la noche; pero qué sucedió? No lo sé… mi esposa me cuenta que a las 3:00 a.m. se levanta y va afuera a ver si me ve y no estoy yo, ni está el carro; a las 4:00 escucha el carro que entra a la marquesina y se queda esperándome para rellenarme como a un pavo, en eso se duerme y a las 5:00 sale a ver por qué no entro y me encuentra sentado, agarrado del volante y durmiendo. Me despierta y me pregunta que qué hago ahí… cerrando un ojo, para poder ver una sola, le pregunto que qué hora es. Me dice que las 5; me asombro de el dato y casi le juro que salí a las 9:30; por lo que me pide una explicación… las 4 neuronas que sobrevivieron al incendio etílico, dieron la respuesta más lógica... “Me secuestraron los extraterrestres”.
Ella nunca me ha creído, pero todos mis acompañantes le dieron su testimonio de que me fui a las 9:30, lo que pasó en esos 300 Mts. y 7 Hrs. Fue sencillamente lo opuesto a la película Contact. Aún mantengo que fueron los extraterrestres. O al menos eso creo…
Ya el resto de mis jumos, siempre acaba igual, he aquí una lista de lo que generalmente hago, cuando estoy bebido y uno que otro jumito curioso: