Ok, aunque nadie más que yo estaba al pendiente, resulta que ya se
cumplió el mes de mi confinamiento, así que es tiempo de dar las buenas nuevas;
porque no todo en esta vida tiene que ser diferente a lo que uno tiene en
mente… o sí?
Déjenme aclarar que aunque yo cumplo el mes ahora, la cita con el
doctor era a las 3 semanas, así que vamos a remontarnos unos días hasta la
hermosa mañana del mes pasado cuando su humilde servidor se levanta lleno de
ánimo y con las mejores intenciones de terminar el día bajando cervezas en
Caramba y planchando camisas para trabajar el Lunes.
Así salimos a tiempo como para retirar el efectivo que necesitaría
en las diligencias médicas y personales, aparte de las cervezas de cerrar el
día, salimos y llegamos a Santiago con el tiempo a nuestro favor y nada
desdibujaba mi esperanzadora sonrisa. Esta vez no me pesó viajar atravesado en
un carro, los tapones de la ciudad, la espera del elevador, ni subir a la 7ma
planta al consultorio del doctor, que me liberaría por fin del yugo opresor y
limitante del yeso.
Lo único que pudo cambiar mi estado de ánimo, fue la
despreocupada, desabría, añeja, indolente y cortante cara de la secretaria del
doctor que me informaba: “El doctor está de viaje y no regresa hasta el
Martes”…
No tuvimos que esperar ni siquiera que mi patre parqueara el
carro, porque ya mi hermana y yo, estábamos abajo antes que él le diera la
vuelta a la manzana. Hicimos par de diligencias, otro hot dog con pierna y de
vuelta para SAJOMA. No llegué con más planes que quedarme en mi casa y no hacer
más nada hasta el Domingo, que era el día de las madres.
Esos días que pasaron, fueron los más incómodos, porque como ya
tenía planes de no tener yeso y poder empezar a recuperarme, quedarme en mi
casa por mi cuenta y no molestar más en casa de mi matre; era como el período
previo a las vacaciones, donde el cuerpo empieza a cansarse más de la cuenta
porque sabe que se va de paseo; pero en este caso es como más agónico el
asunto.
Para mejorar aún más el asunto, cuando voy a mi casa, un corto
circuito me dejó sin luz, por lo que ahora no puedo quedarme un tiempo viendo
series o descansando; luego de que hago un lavado de cerebro y logro que en
edenorte me vayan a resolver; resulta que el problema es en la casa y tengo que
comprar un protector de voltaje; la luz está pasando sin protección, pero tengo
luz…voy a fiebrar con el internet y a resetear mi celular que me está dando
verga últimamente, sólo para darme cuenta que la luz me quemó la fuente del módem.
Como siempre, las desgracias siguen llegando de 3 en 3, pero nada insoportable;
ya desde que me recupere, puedo resolver todo eso.
Pero en fin, llega el Miércoles cuando decidimos visitar al doctor
y me vuelvo a animar; esta vez con previa confirmación, me sentía más confiado
y efectivamente, desde que llego y le confirmo que van 30 días, el doctor
procede a desgarrarme la Guata [me aprendí ese nombre nuevo] y yo con mi
sonrisa viendo como se descubría esa asquerosidad al final de mi pierna.
El doctor lo ve por todos los lados sin dejar de reparar en la
tremenda hinchazón que aún tenía y me insta a tratar de apoyar el pie; así que
me incorporo bien orondo, sonriente bajo el izquierdo, luego el derecho, lo
pongo en el piso, los dedos quedan en el aire y la parte que a penas roza el
suelo, se siente como se debe sentir una salchicha cuando la presionan contra
la plancha con una espátula… mi sonrisa se va desvaneciendo y mis ojos van
tomando un hermoso color verde botella; más por lo vidrioso que por lo
estético.
Caigo en la camilla atragantado con un signo de interrogación e
incertidumbre cuando el doctor me dice literalmente: “Ese pie está como una
batata” ; como hombre de campo, entiendo que el pie se va a sanar con agua de
sal o algo así; pero me llenan otra hojita que me manda otros 30 días para la
casa, reposo absoluto y no apoyar el pie. C..˜..O!
Pero me dice que de todos modos, me van a sacar una placa y con
eso entonces va a tomar una decisión definitiva. Nos vamos a sacar la placa sin
antes señalarle que la indicación no está sellada, a lo que responde que dejó
el sello y que eso pasa así, que no hay problema…
… Hubo problema… Cuando mi hermana llevaba casi media hora
haciendo fila, la mandaron para emergencia a firmar la indicación; luego de 2
horas esperando, viendo gente pasar antes que yo; enterarme de la vida de boly
la bochinchera de Navarrete que con 40 años ha parido 15 hijos de los que
sobrevivieron 11 y tiene un marido moreno de 23 años; de investigar que el
sistema estaba dañado y entraron los pacientes a lo loco… entonces paso a Rayos
X y tardan menos de 3 minutos para terminar conmigo.
Los resultados estaban para el Jueves, pero ya dejamos la búsqueda
de los mismos para hoy viernes, porque mi hermana o mi patre, iban para
Santiago… Diez de la mañana y yo ansioso esperando informes, me llega el
mensaje de mi hermana!!! Y fue algo así
de simple: “Según la placa tienes 4 dedos rotos” la versión oficial es:
“Fractura de las falanges proximales del 2,3 y 5to dedos y falange distal del
4to. Fractura de la epífisis proximal del 5to metatarsiano”. En resumen, tengo
el pié hecho mierda. No eran 2 dedos como yo pensaba.
Se me bajaron todos los ánimos, porque inicialmente entendí que
eso implicaría otro yeso o una intervención quirúrgica para que los huesos soldaran; pero luego de
un tiempo, mi hermana llamó para decirme que no, que sólo hay una fractura que
no ha soldado.
La idea es que de todos modos, tengo que durar otros 30 días
sentado en un mueble de 10 a 12 horas, para bañarme y acostarme otras tantas, mientras
acumulo trabajo y tengo cita dentro de 15 días para ver si las terapias de frío
y calor funcionan, o mi solución alternativa de raíces de “Suelda Consuelda” me
permiten iniciar las terapias y estar de vuelta a mis andanzas en menos tiempo
del estipulado por las leyes de la biología.
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Estos es Suelda Consuelda, una planta mágica que pega huesos. |
...Cø¥ôTë...
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