Mi Canción

viernes, junio 03, 2016

Bonus track


Ok, aunque nadie más que yo estaba al pendiente, resulta que ya se cumplió el mes de mi confinamiento, así que es tiempo de dar las buenas nuevas; porque no todo en esta vida tiene que ser diferente a lo que uno tiene en mente… o sí?

Déjenme aclarar que aunque yo cumplo el mes ahora, la cita con el doctor era a las 3 semanas, así que vamos a remontarnos unos días hasta la hermosa mañana del mes pasado cuando su humilde servidor se levanta lleno de ánimo y con las mejores intenciones de terminar el día bajando cervezas en Caramba y planchando camisas para trabajar el Lunes.

Así salimos a tiempo como para retirar el efectivo que necesitaría en las diligencias médicas y personales, aparte de las cervezas de cerrar el día, salimos y llegamos a Santiago con el tiempo a nuestro favor y nada desdibujaba mi esperanzadora sonrisa. Esta vez no me pesó viajar atravesado en un carro, los tapones de la ciudad, la espera del elevador, ni subir a la 7ma planta al consultorio del doctor, que me liberaría por fin del yugo opresor y limitante del yeso.

Lo único que pudo cambiar mi estado de ánimo, fue la despreocupada, desabría, añeja, indolente y cortante cara de la secretaria del doctor que me informaba: “El doctor está de viaje y no regresa hasta el Martes”…

No tuvimos que esperar ni siquiera que mi patre parqueara el carro, porque ya mi hermana y yo, estábamos abajo antes que él le diera la vuelta a la manzana. Hicimos par de diligencias, otro hot dog con pierna y de vuelta para SAJOMA. No llegué con más planes que quedarme en mi casa y no hacer más nada hasta el Domingo, que era el día de las madres.

Esos días que pasaron, fueron los más incómodos, porque como ya tenía planes de no tener yeso y poder empezar a recuperarme, quedarme en mi casa por mi cuenta y no molestar más en casa de mi matre; era como el período previo a las vacaciones, donde el cuerpo empieza a cansarse más de la cuenta porque sabe que se va de paseo; pero en este caso es como más agónico el asunto.

Para mejorar aún más el asunto, cuando voy a mi casa, un corto circuito me dejó sin luz, por lo que ahora no puedo quedarme un tiempo viendo series o descansando; luego de que hago un lavado de cerebro y logro que en edenorte me vayan a resolver; resulta que el problema es en la casa y tengo que comprar un protector de voltaje; la luz está pasando sin protección, pero tengo luz…voy a fiebrar con el internet y a resetear mi celular que me está dando verga últimamente, sólo para darme cuenta que la luz me quemó la fuente del módem. Como siempre, las desgracias siguen llegando de 3 en 3, pero nada insoportable; ya desde que me recupere, puedo resolver todo eso.

Pero en fin, llega el Miércoles cuando decidimos visitar al doctor y me vuelvo a animar; esta vez con previa confirmación, me sentía más confiado y efectivamente, desde que llego y le confirmo que van 30 días, el doctor procede a desgarrarme la Guata [me aprendí ese nombre nuevo] y yo con mi sonrisa viendo como se descubría esa asquerosidad al final de mi pierna.

El doctor lo ve por todos los lados sin dejar de reparar en la tremenda hinchazón que aún tenía y me insta a tratar de apoyar el pie; así que me incorporo bien orondo, sonriente bajo el izquierdo, luego el derecho, lo pongo en el piso, los dedos quedan en el aire y la parte que a penas roza el suelo, se siente como se debe sentir una salchicha cuando la presionan contra la plancha con una espátula… mi sonrisa se va desvaneciendo y mis ojos van tomando un hermoso color verde botella; más por lo vidrioso que por lo estético.

Caigo en la camilla atragantado con un signo de interrogación e incertidumbre cuando el doctor me dice literalmente: “Ese pie está como una batata” ; como hombre de campo, entiendo que el pie se va a sanar con agua de sal o algo así; pero me llenan otra hojita que me manda otros 30 días para la casa, reposo absoluto y no apoyar el pie. C..˜..O!

Pero me dice que de todos modos, me van a sacar una placa y con eso entonces va a tomar una decisión definitiva. Nos vamos a sacar la placa sin antes señalarle que la indicación no está sellada, a lo que responde que dejó el sello y que eso pasa así, que no hay problema…

… Hubo problema… Cuando mi hermana llevaba casi media hora haciendo fila, la mandaron para emergencia a firmar la indicación; luego de 2 horas esperando, viendo gente pasar antes que yo; enterarme de la vida de boly la bochinchera de Navarrete que con 40 años ha parido 15 hijos de los que sobrevivieron 11 y tiene un marido moreno de 23 años; de investigar que el sistema estaba dañado y entraron los pacientes a lo loco… entonces paso a Rayos X y tardan menos de 3 minutos para terminar conmigo.

Los resultados estaban para el Jueves, pero ya dejamos la búsqueda de los mismos para hoy viernes, porque mi hermana o mi patre, iban para Santiago… Diez de la mañana y yo ansioso esperando informes, me llega el mensaje de mi hermana!!!  Y fue algo así de simple: “Según la placa tienes 4 dedos rotos” la versión oficial es: “Fractura de las falanges proximales del 2,3 y 5to dedos y falange distal del 4to. Fractura de la epífisis proximal del 5to metatarsiano”. En resumen, tengo el pié hecho mierda. No eran 2 dedos como yo pensaba.

Se me bajaron todos los ánimos, porque inicialmente entendí que eso implicaría otro yeso o una intervención quirúrgica  para que los huesos soldaran; pero luego de un tiempo, mi hermana llamó para decirme que no, que sólo hay una fractura que no ha soldado.

La idea es que de todos modos, tengo que durar otros 30 días sentado en un mueble de 10 a 12 horas, para bañarme y acostarme otras tantas, mientras acumulo trabajo y tengo cita dentro de 15 días para ver si las terapias de frío y calor funcionan, o mi solución alternativa de raíces de “Suelda Consuelda” me permiten iniciar las terapias y estar de vuelta a mis andanzas en menos tiempo del estipulado por las leyes de la biología.
Esta es la traducción gráfica de todo lo que decía la radiografía

Estos es Suelda Consuelda, una planta mágica que pega huesos.



















 ...Cø¥ôTë...