Mi Canción

martes, mayo 10, 2016

Otra y van 2 [tercera parte]

 
[Para leer la segunda parte, haga click o punche con el dedo aquí ]

Sueño:

Es harto conocido que si hay 2 cosas que detesto en esta vida y que si existiera una forma de evitarlo, yo haría… son llorar y dormir; para mí son las 2 más grandes pérdidas de tiempo de la humanidad; por lo que pasarme una noche dando brincos de dolor cada vez que movía el pie, o dormir bocarriba si siempre prefiero el lado izquierdo y sin quitarme los lentes de contacto porque no tenía aquí la vainita donde se guardan; suena como todo un sueño hecho realidad… o al menos de eso me convencí.

Una característica propia de yo, es que cuando estoy por dormirme, pego como  unos brinquitos, así como al que le dan un susto… eso no es problema hasta que aparentemente ese ritual incluye encoger los dedos de los pies; creo que no tengo que dar más detalles si ya dije que pasé la noche entre despierto y dormido.

Yo tengo la duda de si era el dolor o los analgésicos o todo viene desde el golpe del año pasado [que no sé si narraré] pero de vez en cuando yo tiendo a escuchar música en el abanico… ok, ahora una pausa para que se digiera lo que dije, mire hacia arriba par de segundos o si tiene un abanico encendido, deje de poner los ojos chiquitos a ver si escucha algo, yo sé que no es normal, pero quién carajos lo es?. Por una razón desconocida, yo escucho a veces instrumental y a veces con voces, música bien contagiosa y no son canciones o composiciones conocidas, es totalmente nuevo y de verdad buena música, pensé que sólo era el de mi casa, pero ahora creo que es esa marca de abanico que tiene un radio, es igual que el de aquí… el día que me salga un dembow, cambio el abanico, o le pongo otra velocidad a ver si cambia de emisora.

Los lentes de contacto me molestaban y si abría los ojos, entonces el abanico me los resecaba y ahí era que la cosa se ponía buena, en un punto casi opto por quitármelos y darlos por perdidos; pero hace un tiempo pasé como 6 meses sin quitármelos y eso me produjo tremenda infección; entonces pues, si la otra vez tardó 6 meses en jodérseme un ojo… no puede ser que no aguante una noche.

En resumen, dormí poco y cuando no dormía escuchaba música, la primera noche fue un éxito.

Baño 1 & 2

El primer intento de orinar de pie, fue todo un espectáculo; se me ocurrió pararme en el pie izquierdo y subir el derecho de forma recta en el borde de la bañera, quedando yo incómodamente de forma diagonal y haciendo equilibrio. Creo que lo único que no salpiqué fue el yeso, así que en teoría, también me fue bien para ser la primera vez… ya luego decidí hacer sentado y ya a medida que me adapté a las muletas, ya puedo hacer de pie sin ningún problema.

La historia cuando se va a cagar, ya es diferente… obviamente me senté desde la primera vez y busqué un soporte para la pierna… es un poco incómodo porque las piernas quedan muy juntas y la sensación de que lo que sale roza un área un poco más de lo que se acostumbra, es bien desagradable; entonces para limpiarse sólo funciona si se baja la pierna del soporte, así que tuve que aguantar un buen dolor a cambio de un fundillo majomenos bien limpiado [no limpio], por lo que me preocupo de usar el inodoro justo antes de bañarme.

Baño 3

Ok, hora de bañarme, a sugerencia de mi exposa lo que se decidió fue meter una silla plástica en la bañera de modo que pudiera poner el pie sobre el inodoro y quedar debajo de la ducha; una toalla en el piso y todo listo.  El baño en sí, no era tan sencillo, porque para evitar quemarme con el calentador o pasmarme con el agua fría, decido no cerrar la ducha y como estoy siempre debajo, es como si me voy enjabonando y enjuagando el mismo tiempo y para lavarme el descuidado asterisco, es un dilema para hacer espacio entre la silla y mi cuerpo si sólo puedo valerme de un pie; pero al fin y al cabo pararme de la silla y secarme, fue aún más difícil. La primera vez fue todo un acto de malabares para secarme dentro del baño, porque en mi casa había gente y tenía muletas, que son bien resbalosas en piso mojado, pasé par de sustos.




Ya ahora tengo un caminador, eso me permite pararme más fácil, pido que me lleven a mi casa a bañar y me dejen sólo y me busquen más tarde, pero en realidad es para que no me vean salir en cueros con la toalla enganchada en el caminador para completar el secado en la cama, que no es un espectáculo muy agradable que digamos; es tanto el esfuerzo, que el que termina de secarme es el abanico, aunque ya yo creo que en ese punto es más sudor que agua.

Parque de diversiones

Como me tocan 30 días de confinamiento, me agencié el primer día, 3 dispositivos que me garanticen hacer todo lo que pueda…

Tengo unas muletas, que me dejan balancearme alegremente de un lado a otro; ya descubrí que no se debe abusar de los apoyadores de los sobacos, al rato el dolor es incómodo; es a pura fuerza de brazo. No camine con ellas en piso mojado y trate de que siempre esté una totalmente paralela a la otra, si no, va a aprender el baile del tirabuzón en una pata.

Tengo un caminador, muy útil para situaciones resbalosas y emergencias [pegué una carrera en un solo pie de mi habitación al otro cuarto a tomar una llamada equivocada] la desventaja es que precisamente es para caminar, no para cojear, requiere mayor fortaleza pero es mi nuevo ejercicio.

Una Silla de ruedas. Debe ser muy divertido, así que me la llevo para mi casa, porque aquí y por ahora no puedo hacer más que intentar hacer ceritos en medio de la sala; ya luego veremos qué provecho le saco aparte de ser el asiento más cómodo de la casa.

Ya me estoy acostumbrando poco a poco a estas limitaciones y mi admiración por las personas que tienen toda una vida pasando por cosas peores, la verdad que crece con cada frustración más que con cada logro; porque yo al menos tengo la esperanza de que esto no pasa de 30 días.

Todavía no termina este asunto; para completar el proceso del accidente, me falta aún el proceso de completar el yeso, que creo que no va a ser muy largo, pero supongo que ya nos veremos por aquí prontamente.
Continúa...


...Cø¥ôTë...